No puedo más. Esto no hay quien lo aguante. Siete horas y media de no hacer nada acaban con la paciencia de una. Bueno, tampoco es que no haya hecho nada pero lo que tenía que hacer ya lo hice. Necesito un cambio de aires ya mismo. No veo el momento de coger vacaciones. Me queda una semana y lo veo tan lejano...
Al menos por las tardes estoy haciendo algo, quedo con gente y me aireo. Cambio de aires. No me apetece ir a la piscina estos días. Llego a casa y estoy tan cansada (debe de ser producto del mismo aburrimiento porque, si no, no lo entiendo) que como a toda prisa para poder tumbarme. Y me duermo. Me duermo profundamente aunque una sensación incómoda en el estómago acaba por despertarme. Sé que tengo que hacer algo para cambiar esta vida tan rutinaria pero es que no tengo fuerzas, no hay nada que me motive, nada que me guste tantísimo como para que se convierta en un objetivo a conseguir. Es desesperante... Sentirse así. Desmotivada. Es una de las peores cosas. Pero peor aún es que no consiguir activarme... Seguiré saliendo para airearme a ver si asi me viene la inspiración...
Mañana más.
jueves, 31 de julio de 2008
lunes, 28 de julio de 2008
Un día más
Lunes siguiente a un fin de semana largo. Monontonía total y absoluta. Aburrimiento mortal en un trabajo aburrido que no me reporta absolutamente nada. Siempre digo lo mismo: no tengo ningún derecho a quejarme. Es lo que quiero puesto que no hago nada para cambiar esta situación. Es como si estuviera hipnotizada, esperando que el cambio me llegue desde fuera, sin hacer ningún esfuerzo por mi parte. No tengo ganas de esforzarme. Mi vida es pura monotonía. Sin embargo, a veces me gusta. Otras me deprime. Como esos días en los que me despierto con esa sensación en el estómago, como si algo me pinchara y me dijera: eres una auténtica fracasada. Una vaga que no hace nada por cambiar su situación. A veces me importa, otras me da absolutamente igual...
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